La escuela emprendedora
Todos pensamos que el sistema educativo está en crisis y tiene que cambiar. La pregunta del millón es: ¿Y quien tiene que iniciar el cambio? Nuestra respuesta tal vez les parezca ingenua o presuntuosa. El cambio lo tenemos que iniciar NOSOTROS. ¿Y quien somos nosotros? Todos los que formamos parte de la tribu educativa. En este blog estamos hablando de emprendimiento, pues bien, todos debemos ser emprendedores educativos: los padres, los docentes, las escuelas, los medios de comunicación … y también las empresas. Por eso nos ha parecido tan estupendo que CAN se haya convertido en emprendedora educativa.
Las escuelas deben tener un protagonismo especial en este cambio, para lo que deben convertirse en escuelas emprendedoras. Muchas de ellas lo son ya, y tenemos que aprender de ellas y dar a conocer sus métodos. También debemos aprender de las empresas, que llevan muchos años estudiando lo que llaman gestión del cambio . En un mundo que se transforma velozmente, las empresas tienen que saber detectar con rapidez los problemas, movilizar todo el talento que haya en ellas y proporcionar soluciones eficaces y rápidas. La escuela está sometida a los mismos cambios ambientales y, por ello, deberíamos desarrollar nuestra propia gestión del cambio. Una escuela emprendedora es aquella que, mediante el aprendizaje, tiene en su haber y como seña de identidad la capacidad de adaptación a las transformaciones del entorno y de su propia organización. La competencia de aprender a emprender requiere un cambio profundo en la forma de trabajar en las aulas y los centros educativos. Exige casi una revolución en las relaciones entre todos los colectivos implicados, porque tiene como bandera la colaboración y el compromiso de todos.
Esta eficaz gestión del cambio hacia una escuela emprendedora debería estar liderada por un grupo de profesionales del centro. No tenemos que buscar fuera del sistema educativo, ni poner un anuncio en el periódico, sabemos que estas personas trabajan actualmente en las escuelas e institutos de nuestro país. Cuando hablamos de cultura emprendedora, somos conscientes que hay que trabajar y desarrollar habilidades y destrezas de liderazgo y de trabajo en equipo. Si logramos un núcleo duro emprendedor en la escuela, que se responsabilice de insertar bien en el proyecto educativo del centro la competencia de aprender a emprender, y que elabore un programa de proyectos a medio plazo con objetivos educativos muy concretos y unas líneas de actuación muy definidas, podemos pensar que la escuela se va convirtiendo en un organismo emprendedor. ¿Quiénes pueden ser estos líderes educativos?
- Junta directiva: director, jefe de estudios y jefe del departamento de orientación. Es muy importante que las personas que ocupen estos puestos, debido a la importancia organizativa de sus funciones, sean los inspiradores e impulsores de la nueva escuela emprendedora. Nadie mejor que ellos conocen desde un punto de vista global sus centros. Ellos serán los encargados de hacer un plan estratégico y transmitirlo al Consejo escolar intentando que tanto los padres como los alumnos se comprometan con las nuevas líneas de actuación
- Claustro de profesores: Es absolutamente imprescindible contar con el convencimiento y entusiasmo de los profesores. En primer lugar porque ellos van a ser los profesionales que pondrán en marcha los proyectos y que transmitirán a los alumnos todas las enseñanzas necesarias del emprendimiento.
Y por último, es evidente la importancia del papel de las AMPAS de un centro y de su alumnado. Una escuela emprendedora es aquella en que todos sus colectivos se comprometen con los objetivos marcados y que tienen cada uno una función a desarrollar en un contexto de absoluta colaboración. Los alumnos serán los primeros beneficiarios de que la cultura emprendedora se imponga en las escuelas, pero no podemos hacerles agentes pasivos, que sólo reciben la instrucción en algunas habilidades y destrezas. Es necesario su responsabilidad y su iniciativa. Al fin de al cabo serán ellos, los que en última instancia conviertan a su entono escolar en un espacio animoso, alegre, competente y activo socialmente.
Hasta aquí, la escuela emprendedora. Pero debemos ir más allá y hablar también de familias emprendedoras. ¿Qué es una familia emprendedora? La que tiene una actitud de iniciativa, la que favorece, anima y jalea los proyectos de la comunidad educativa. Sabemos que el modo con que una familia se enfrenta a los problemas y a los retos de la vida es uno de los factores que influyen decisivamente en el futuro de sus hijos e hijas. Unas familias prefieren huir de los problemas y no enterarse de ellos; otras tienen miedo al exterior y se refugian y aíslan en una burbuja de seguridad; unas son optimistas en sus decisiones y otras pesimistas; y algunas transmiten un modelo violento de resolución de problemas. Sin embargo, creemos que las familias emprendedoras son las que están en mejores condiciones para educar y triunfar. Pero de eso hablaremos en el blog del curso que viene.
